El 15 de agosto se celebra la Jornada del Educador Católico: ¿Qué es?


Oportunidad para la toma de conciencia y la construcción de la identidad de la escuela católica en clave pastoral

La Jornada del Educador Católico es una instancia de toma de conciencia del rol del educador católico en la sociedad presente, en la cultura del siglo XXI y en la Iglesia actual. No sólo es una Jornada para reflexionar sobre el rol docente ya que educadores somos todos los adultos responsables, aunque       -sin lugar a dudas- el docente encarna, de manera particularmente significativa, el rol educador.  La  Jornada del Educador Católico no es una instancia equivalente al Día del Maestro. El adjetivo calificativo “católico” no es restrictivo sino  inclusivo. La Jornada del Educador Católico es un espacio de construcción de la identidad de la clave pastoral en nuestras instituciones. Es un momento pedagógico-pastoral importante que ha tenido, a lo largo de los años, diversas formas de celebración. Es una oportunidad de reflexión sobre identidad pastoral como misión educadora. Es un día para pensarnos  como un cuerpo pastoral educativo

La Jornada del Educador Católico es una iniciativa creada y propiciada por la JAEC (Junta Arquidiocesana de Educación Católica) desde el año 2000. El sentido de dicha Jornada es vincular a la Virgen María (cuya solemnidad celebramos el 15 el Agosto) como modelo -en cuanto madre y maestra de Jesús- con el educador católico.

Este espacio –que ha costado conseguir y defender- tenemos que valorarlo y hacerlo crecer. No hay en ningún otro lugar del País una experiencia similar donde las escuelas católicas se convoquen para reflexionar, actuar y orar su propia identidad para la misión pastoral de educar y evangelizar.

Es tiempo de expresar el modelo de la Iglesia comunión, participación y compromiso entre todos. Los individualismos institucionales desdibujan aquello que anhelamos ser como Iglesia. A las escuelas católicas nos toca un papel  importante a la hora de recrear el rostro de una Iglesia para todos. En tiempos socialmente difíciles -para la educación- es preciso no ser vulnerables. No hay que privarse, como escuela católica, del regalo de disfrutar de un encuentro de gracia.

Eduardo Casas
Asesor Pastoral de la JAEC